24 febrero 2017

Ana García Briones









La esperanza
en la especie humana
se desmaya ,
en las miradas profundas
de los que sufren,
en el lenguaje de los muertos,
en el llanto desesperado
de un niño,
en el corazón de los heridos.

En la guerra.

 Partos de luz











Foto: Dorothea Lange 

Raquel Lanseros





LA CADENA


Me pregunto por qué desde la tierra
la masa de las aguas parece un solo bloque.
Un único sustento incontrastado
una roca que es toda la roqueda
un avenir de lejos uniforme
un alarido llano de membranas
sin desgaste ni lámina ni grieta.

Me pregunto por qué, cuando me acerco,
las aguas se dividen, se complacen
en enseñar sus rostros diferentes
en cada espuma cresta de rocío
en las calzadas líquidas que rugen.

Bajo este mismo efecto,
en la distancia la muerte es toda una
un símbolo cohesivo
un monolito.
Sin embargo de cerca, qué deprisa
se aprende a distinguir sus dimensiones
sus fúnebres volúmenes
su rutina
su querencia en lo ajeno y lo propio
hasta ver nuestra imagen en sus aguas.





23 febrero 2017

Luisa López Gómez




¿Qué hacer con el verdugo?
Mientras exista el animal,
no concluirá la rabia.

No se detendrán los golpes
ni los valles de lágrimas
sobre ataúdes de color indigno.

¿Cuándo cicatrizarán las heridas
por la sangre derramada?

Soluciones, necesitamos soluciones
para este infierno que nos rodea a diario.

Anular los kilos de miedo sembrados por las esquinas
con hedor a muerte.

Abolir la impotencia de la plebe ante Mujeres sin voz
(ante cualquier ser humano) desamparado de justicia.

Encerrar a la alimaña en la mazmorra del suicidio,
antes de que apriete el gatillo de su locura.

© Luisa LG




Ramón Llanes Domínguez





AMIGO MUNDO


Amigo mundo
te cambio tu fusil por estos versos,
te cambio tu almanaque de terror
por la ternura de cualquiera de mis besos,
te cambio tu metralla y tu valor
por una tarde de lluvia en la ventana de mi pueblo,
te cambio el malestar de tu misión
por la paz que se cuida en mi respeto.
Amigo mundo,
te cambio tus bombas de combate, tu camión,
tu uniforme, tu trinchera, tu bastón,
por la concordia cálida de mis credos,
te cambio todo el hambre de tu sinrazón
por un rato de música, por un silencio,
por una melodía en do menor
que cantamos todos aquí al estar contentos,
te cambio tu himno por mi canción
o tu escopeta de matar por mi cuaderno
donde escribo de mi y de los nuestros,
te cambio tu odio y tu aspecto de invasor
por la mejor historia de los hombres buenos,
te cambio tu discordia por mi pasión
y tus guerras te cambio por mi afecto,
te cambio las desigualdades, te cambio tu decisión
de proteger menos a los más honestos,
de descuidar tanto al corazón,
de fomentar la miseria, de desterrar lo cierto,
de consentir a capricho que el error
sea la bandera más insultante de este tiempo.
Amigo mundo,
te invito a un minuto de Paz y otro de amor
y si me aceptas, mi alma entera te la entrego
para que con ella cambies siempre de opinión
y contigo todas las esperanzas alcancemos
y  esta utopía posible tendrá el color
del sentido más humano de todo nuestro universo.






Chapu Valdegrama




NANA


No llores, bebé.
Te queda mucho  por vivir:
los plazos de la hipoteca,
los constantes desengaños,
amores desperdiciados,
jefes que te despreciarán,
ese constante vacío interior,
el frío glaciar del futuro incierto,
ese vacío interior,
la estrechez de una vida
con libertades minúsculas,
ese vacío.

No llores, bebé,
queda mucho por venir.
Guarda tus lágrimas.


Las necesitarás.

22 febrero 2017

Antonio Perejil Delay






EXISTE OTRO TIEMPO



El tiempo siempre muere
en la cruz de celulosa de los almanaques,
o golpeado por el péndulo de bronce
de los relojes de pared.

Pero existe otro tiempo
que muere silenciosamente
sobre los mármoles fríos de las estatuas
y sobre el paisaje otoñal
de miles de árboles desnudos.

Existe otro tiempo invisible
que muere lentamente
en las pupilas cansadas de los viejos
que toman el sol del mediodía
apoyados en sus bastones de acebuche...
un tiempo imperceptible
que siempre se desmaya a ciertas horas
en las habitaciones con olor a luz podrida,
y en los corazones azules de los niños
que aún no han rozado el cielo
con sus delicadas manos.


Foto bajada de la Red




Cecilia Quílez


No hay certeza. Todo es puro insomnio
en la sinfonía de los desdichados.
Yo soy la que fui convocada en tu duda.
Tú el que llegaba a contraviento
a la tertulia de los coleccionistas de naipes.
Fui la insolente, la que profanó el nombre de la poesía.
Tú sembrabas almas con ojos incrédulos
bajo el olivo donde yace el corazón de un poeta.
Dime qué ocurrió tras el beso de Klimt.
Está escrito en las líneas de tu mano,
en la nota inmóvil de un violonchelo.
Cuéntame, prende la hoguera


que mece el sueño de una niña extraviada.


21 febrero 2017

Pepa Martínez Márquez



El amor.. tu infinita riqueza.
Mi pequeña mariposa,
verde, azul, roja, amarilla,
revolotea curiosa
entre hermosas florecillas.
Tan alegre!!!
Tan graciosa!!
Tan revoltosa y sencilla,
tan coqueta, tan bonita,
tan delicada y viva.



La imagen puede contener: flor, planta, naturaleza y exterior
Mi pequeña mariposa,
mi madre, mi luz, mi vida.

Vicente Aleixandre,




JUVENTUD

Estancia soleada:

¿Adónde vas, mirada?

A estas paredes blancas,

clausura de esperanza.

Paredes, techo, suelo:

gajo prieto de tiempo.

Cerrado en él, mi cuerpo.

Mi cuerpo, vida, esbelto.

Se le caerán un día

límites. ¡Qué divina

desnudez! Peregrina

luz. ¡Alegría, alegría!

Pero estarán cerrados

los ojos. Derribados

paredones. Al raso,

luceros clausurados.

Jose Angel Garrido Cárdeno






El silencio no ejecuta al hombre
en este mundo improvisado
donde el ruido si bautiza a los muertos.

Se trata de respirar todo el día
y caminar entre las piedras
despacio
sin avergonzar al orgullo
porque la memoria como las tardes
siempre terminan de la misma forma.






20 febrero 2017

León Peredo



todos somos sobrevivientes de algo.
del amor
de la locura
de la soledad
de la rabia.
sobrevivientes, incluso, de la alegría diaria.
todos hemos alguna vez sobrevivido a un milagro.
somos sobrevivientes de la codicia
con que la lluvia
tuerce las campanas.
cuántas veces te habrás visto
compañero y amigo
sobrevivir
a la mano que te sacaba las pulgas
que te rascaba la espalda.
esto pasará dejando árboles que aullarán a la luna.
dejando mujeres que parirán bosques de fuego.
todos somos sobrevivientes de dioses neuróticos.
estamos hechos de la ceniza de los pájaros
de la roja alegría de la historia.



Araceli Sagüillo





LLEGAR donde la poesía descansa,

rozar el murmullo de su voz,
recuperar la calma abrazada a ti,
y sentir el hogar nevado, con los pies descalzos.

Desorientada por tanta blancura

emplearé los cinco sentidos y diré palabras:
Amor, lágrimas, miedo…
palabras todas en peligro de muerte.

Ahora sé por qué las cosas se hacen añicos.

Y por qué en el huerto revientan los cerezos.

…Y tengo pánico de ahogarme

en este río desbordado,
donde árboles sin ramas
dibujan la cruz de la tristeza.





19 febrero 2017

Ana Rossetti,



Hubo un tiempo...



Hubo un tiempo en el que el amor era un
intruso temido y anhelado.
Un roce furtivo, premeditado, reelaborado durante
insoportables desvelos.
Una confesión perturbada y audaz, corregida mil
veces, que jamás llegaría a su destino.
Una incesante y tiránica inquietud.
Un galopar repentino del corazón ingobernable.
Un continuo batallar contra la despiadada infalibilidad
de los espejos.
Una íntima dificultad para distinguir la congoja del
júbilo.
Era un tiempo adolescente e impreciso, el tiempo del
amor sin nombre, hasta casi sin rostro, que merodeaba,
como un beso prometido, por el punto más umbrío de la
escalera.




18 febrero 2017

Adriene Rich







En un concierto de Bach

Atravesando la ciudad en una noche de invierno
Dijimos que el arte y la vida son polos opuestos.
Aquí nos acercamos a un amor que no conoce la lástima.

Esta anciana disciplina, severamente tierna,
Renueva la creencia en el amor y sin embargo controla el sentimiento,
Convirtiendo lo que soportamos en una bendición.

La forma es la ofrenda más grande que el amor puede ofrecer -
La unión vital de la necesidad
Con todo lo que deseamos, todo lo que sufrimos.

Un arte demasiado compasivo es apenas un arte a medias.
Sólo tan altiva y comedida pureza
Restaura el demasiado traicionado corazón humano.
Versión de Jaime Manrique Ardila

17 febrero 2017

José Cercas Domínguez






FLOR EN EL CAMPO DE BATALLA


Yo te golpeo.
Tú me golpeas.
Nosotros te golpeamos.
Vosotros nos golpeáis.


Entonces, alguien dijo tierra y encontró una flor,
y la puso en las manos de los golpeados.
Hasta que esa flor creció y multiplicó su imperio.
Hasta que alguien dijo que esa flor era dios y era su patria.
Entonces, ocurrió de nuevo:

Yo te golpeo.
Tú me golpeas.
Nosotros te golpeamos.
Vosotros nos golpeáis.

Hasta que el último dueño de la flor con piel guerrera,
golpeó al penúltimo que deseaba la flor con piel guerrera.





Entonces, todo cambió.
El pan y la piedra se detuvieron,
la flor cayó golpeada sobre la sangre de los invencibles,
el último de los guerreros murió ante tanta derrota.

Entonces, nada ocurrió,
la nada ocupo el centro de la tierra.

Laura Villanueva Guerrero



Tu piel es de fuego y yo ardo. 


Tu piel es de fuego y yo ardo.

Tu beso brilla en la noche única de lava.
Rosa incendiada - tu lengua -
avanza por mi espalda.

El
infinito
hace
una
pausa.

Tu respiración en mi cuello
calla nombres de diosas.

Nací en las ramas. Soy tropical, lluvia cálida.
Tengo pies de ave y necesito
el vuelo sagrado sobre tu cuerpo
y la voz de tus alas para alcanzar de nuevo
la Tierra después de un verano en otra galaxia.

Súbeme a tu cima de soles:
quiero sentir
la inquietud del tallo
en el agua.


16 febrero 2017

Berna Wang





Aún tuve suerte:
al menos amaste mi cuerpo,
aunque fuera con la desesperanza
de la última oportunidad.
Aún tuviste suerte:
al menos amé tu cuerpo,
aunque fuera con la ingenuidad
de la primera vez.





Ana Herrera








BAJO EL SAUCE

Es un amanecer como tantos.
La mirada del pájaro de sueños
que volaba sobre los días de mi infancia
roza dulcemente mi mejilla
junto al frescor que despide tu cercanía.
Siento como te despiertas y te vistes despacio
mientras yo me sumerjo en la eternidad de las palabras.
De pronto, escucho el rumor del viento
que sopla ligeramente sobre las ramas del jardín
y pienso que hay días
en que soñar bajo las ramas del sauce resulta imposible,
y otros en que vuelas hacia el sol
sin miedo a caer derretida por sus rayos.
Por eso, hoy bajaré a soñar bajo las ramas del sauce,
anulando toda imposibilidad,
y respiraré entre las flores frescas del viejo rosal
que cada año se renueva,
porque por estos lugares de siempre,
como esfinge que el tiempo esculpe,
paseo cada año vagamente mi delirio.

















Ramón Llanes Domínguez





Nada, ni canción,
ni apenas esperanza,
nada,
sólo tibieza y limbo,
hasta redimir la culpa.

Habré pensado en la libertad
y estaré en la nada
con calzón, maletín
y una sonrisa.





15 febrero 2017

Ana García Briones








Te regalaría
todos los domingos
que me quedan ,
el sueño de un suspiro
adolescente,
aquella melodía de piano
que ahuyenta las tristezas.

Te regalaría
una puerta hacía las nubes,
aquel baile de la orquesta
en madrugada,
el olor a piedra en los silencios,
aquella balada
que hace reír a los ojos
y crecer eternos
los instantes
que perciben la música